Autores e impulsores apuestan por este formato “imprescindible” para ganar lectores en euskara. No hace ni dos años que empezamos a oir hablar de Lectura Fácil (LF). “¿Y eso qué es?”, pensábamos muchos cuando Blanca Mata empezaba su puerta a puerta particular.

En pocas palabras, Lectura Fácil son libros, documentos, webs o materiales audiovisuales elaborados en un formato especial, dirigidos a personas con dificultades lectoras o de comprensión.

“La Lectura Fácil es imprescindible para aquellos que por circunstancias físicas, psicológicas o sociales no tienen la oportunidad de disfrutar de la lectura”, dice Blanca, una y otra vez, cuando le preguntan sobre el porqué de la LF.

Hoy, dos años escasos después de que la entidad Lectura Fácil Euskadi-Irakurketa Erraza comenzara a trabajar en este terreno, la editorial Gaumin ha presentado los primeros cuatro títulos en formato Lectura Fácil en euskera. En palabras del escritor y fundador de Gaumin Argitaletxea, Fernando Morillo:

“El formato LF es muy necesario en el ámbito de la literatura euskaldun, para aquellas generaciones alfabetizadas en castellano o francés o para las miles de personas que hoy en día están aprendiendo euskera. Es una herramienta imprescindible para la normalización del euskera”.

 

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“Nuestro objetivo principal es que los jóvenes amen y disfruten de la literatura, que no sientan la lectura como una obligación. Solo así ganaremos lectores, lectores para siempre”, explica Fernando Morillo en la web de la editorial. “El propio euskera tiene un gran problema en lo que a lectores se refiere. Las estadísticas nos hablan de un nivel real de lectores muy pequeño y preocupante”, ha señalado en la presentación de esta mañana.

Tanto es así, que a muchos ciudadanos del todo euskaldunes se les hace más costoso leer en euskera que en castellano. A menudo, esa es la opinión que le llega de muchos lectores adultos: “Quieren leer en euskera, pero la literatura ordinaria se les hace difícil. Los únicos textos que encuentran fáciles de leer y entender son casi siempre de literatura infantil; la narrativa sencilla también es una necesidad para el público adulto”.

Para responder a esa demanda y en consonancia con los objetivos del movimiento Lectura Fácil, Gaumin se puso en contacto con Blanca Mata. “A parte de firmar numerosos acuerdos de colaboración con asociaciones, entidades y empresas, sólo en Bizkaia por ejemplo, ya hemos impulsado una veintena de clubs de lectura fácil. Todos en castellano, puesto que hasta el momento no existían materiales en euskera”, dice la responsable de LF Euskadi.

A partir de hoy, ya hay oportunidad para aquellos que quieran leer en euskera en formato lectura fácil. Por un lado, tienen las traducciones del catalán de las novelas de Montse Flores Pallarès “Rif mendietako ura” y de Núria Martí Constans “Traizioa lakuan”. Por otro, las escritas directamente en euskera por Ander Izagirre, “Txernobil txiki bat etxe bakoitzean” y por Fernando Morillo, “Santiago Bidearen misterioa”. Los cuatro títulos tienen temáticas muy diferentes, de manera que cada lector seguramente podrá encontrar alguno acorde con sus gustos.

Interesada desde el principio en el movimiento Lectura Fácil, la colaboración de AlhóndigaBilbao ha estado también presente en la edición de los dos títulos escritos en euskera. En la MediatekaBBK Alhóndiga Bilbao tuvieron lugar también los primeros clubs de lectura fácil, de manera que esta entidad se ha convertido en la principal colaboradora de este proyecto, con el objetivo de impulsar la lectura en euskera.

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Gaumin Argitaletxea celebró también el 30 de abril  un acto público, en el que participaron los autores de los cuatro títulos que se presentan. Montse Flores, profesora y escritora, asegura que la lectura fácil “es una herramienta imprescindible para la formación integral de la persona. Los materiales en lectura fácil me han ayudado a que el alumno sea el protagonista del proceso individual de aprendizaje y, sobre todo, a que descubra que la lectura es un recurso global que nos ayuda a interpretar el mundo, aprender, reflexionar y comunicarnos; no solo durante la etapa educativa, sino al largo de toda la vida”.

Núria Martí Constans también es profesora y escritora. Según dice, el ser docente le ha ayudado mucho a escribir en formato lectura fácil, “porque conocía el nivel donde debía situarme y también parte de los destinatarios”. Reconoce que por esa razón, “me familiaricé enseguida con las directrices internacionales del IFLA que regulan la escritura en LF y no me he sentido nunca encorsetada al tener que utilizarlas. Más bien supone un reto conseguir transmitir en LF la emoción que nunca debe perderse en literatura”.

En cambio, el escritor Ander Izagirre, sobre el proceso de producción, comenta: “No me ha resultado nada fácil escribir fácil. Ha sido un ejercicio difícil y a la vez bonito: me ha impulsado a ser más consciente de aquellos recursos que, en este caso, en el proceso de la escritura, hay que cambiar o dejar de lado”.

Fernando Morillo asegura, “hay decenas de formas de contar una historia y unas pocas palabras son suficientes para coser una historia maravillosa”. Un dibujante, solo con un pequeño lápiz puede hacer la mejor de las imágenes, y escribir sencillo no supone límite alguno, sino que es un camino para disfrutar de otra manera”

Es decir, una nueva forma de disfrutar de la literatura, con obras en formato lectura fácil.

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