Buenas noticias: las Juntas Generales de Bizkaia instan a la Diputación a promover la lectura fácil. Así, la propuesta del PSE-EE fue aprobada por unanimidad de todos los grupos políticos. (Intervención de Begoña Gil) y se suma a la presentación de propuestas similares en el primeras-iniciativas-ayuntamientos-lf.

El pleno de la Cámara foral aprobó el pasado 17 de octubre una proposición no de norma del PSE-EE, en la que se acuerda emplazar a la Diputación a reconocer las necesidades de la población con dificultades lectoras y de comprensión, así como a difundir el concepto de Lectura Fácil en el ámbito de sus competencias mediante el impulso de iniciativas específicas.Asimismo, se insta al gobierno foral a promover la elaboración, publicación y difusión de materias, con contenidos escritos en todo tipo de soportes, dirigidos a estos sectores de población.

A continuación, el texto completo de la comparecencia de Begoña Gil, juntera socialista encargada de presentar la iniciativa.

“La verdad es que para presentar y defender esta Proposición No de Norma del Grupo Socialista, seguramente bastaría con traer a esta Tribuna la Convención Internacional que sobre los “Derechos de las Personas con Discapacidad en Fácil Lectura” (se llama así), elaboró la ONU en desarrollo de la Carta de Derechos Humanos y que nos recuerda en sus artículos 21 y 30:

  • Que los países tienen que hacer leyes que garanticen que la información general es accesible a las personas con discapacidad.
  • Anima a las instituciones y empresas privadas a que elaboren su información en los sistemas de comunicación que necesitan esas personas.
  • Y dice que, para hacer efectivo ese derecho, se garantizará que las personas con discapacidad dispongan de libros y otros materiales culturales en formatos accesibles y comprensibles.

Como digo, seguramente bastaría con apelar a la responsabilidad y al compromiso de estas Juntas Generales y de la Diputación Foral de Bizkaia, con las convenciones de Naciones Unidas, para avalar esta Proposición.

Y no sería poco, porque tenemos que reconocer que todavía nos queda mucho camino por recorrer en esa dirección, ya que el Territorio de Bizkaia no ha conseguido, ni mucho menos, los niveles de desarrollo que, en este ámbito, se dan en países que deben servirnos como referencia (fundamentalmente los países nórdicos), porque son los más avanzados, y que nos llevan más de 30 años de ventaja, porque se pusieron a trabajar en ello allá por los años 70.

Incluso, sin ir tan lejos, podemos mirar a Comunidades como Cataluña o Aragón que también llevan tiempo trabajando y tienen experiencias que pueden servirnos de referencia.

Pero creo que debemos ir más allá. Primero porque no sólo las personas con discapacidad intelectual tienen dificultades para acceder a la comprensión de ciertos textos (y por lo tanto a la lectura y a la información). Y segundo porque ésta es una cuestión que interpela, no sólo a nuestra responsabilidad, sino, sobre todo, a nuestro compromiso ético, en defensa de una sociedad decente que es, ante todo, aquella que no deja abandonado a nadie y procura que todos y todas tengamos las mismas oportunidades ante la vida.

Y aunque a algunos les pueda parecer una cuestión menor, (frente a otras que pueden aparecer hoy, en medio de una crisis, como necesidades más acuciantes); en el nuevo tiempo que vivimos, el tiempo del conocimiento, de las TIC’s, de la globalización… asentar un principio como el de que “Todas las personas tienen derecho a la información, a la cultura y a la lectura”, es algo fundamental. Básico, diría yo, para la igualdad de oportunidades y para el desarrollo personal de cualquier ciudadano o ciudadana.

Y es evidente, (no hace falta ningún sesudo estudio para saberlo, aunque existen) que hay personas que no pueden ejercer esos derechos porque tienen dificultades, por ejemplo, para leer: las personas con discapacidad intelectual; muchas personas mayores o muchos inmigrantes son, entre otros, los colectivos con mayores dificultades en este sentido.

Bien, pues desde hace tiempo se viene reclamando que, para que estas personas puedan leer, lo que hay que hacer son textos en Lectura Fácil.

Y Lectura Fácil no es más que escribir con un lenguaje sencillo que sea fácil de entender por todo el mundo. Algo que tenemos que reconocer que, políticos, instituciones, y muchas entidades privadas no hacemos muy a menudo; sino más bien todo lo contrario: frases complicadas y documentos farragosos que, me atrevería a decir, no sólo nos alejan de las personas que tienen dificultades para leer, sino de casi todo el mundo. Y así mucha gente piensa que no hablamos el mismo idioma, o que utilizamos  un lenguaje complicado y a veces inentendible para ocultar toda clase de maldades. (Cosa que, por ejemplo, los engañados por preferentes o subordinadas pueden avalar por haberlo padecido en primera persona y con consecuencias lamentables).

Por lo tanto, creo que estamos obligados a hacer un esfuerzo para cambiar estas circunstancias. Y para ello lo que proponemos es:

Primero, que se reconozcan las necesidades de la población con dificultades lectoras o de comprensión; y que difundamos, tanto en el ámbito público como privado, la necesidad de elaborar textos de Lectura Fácil, con iniciativas específicas para ello.

Segundo, que la propia Diputación Foral, elabore, publique y difunda materiales (en todo tipo de soportes) escritos en Lectura Fácil dirigidos a estos sectores de población.

Y tercero, que se asuma y desarrolle un lenguaje sencillo, como herramienta de comunicación para transmitir la información de las instituciones a la ciudadanía…

Es algo muy simple, muy lógico y muy razonable. Y, sinceramente, creo que nadie puede oponerse a esta propuesta y por eso me gustaría que la unanimidad fuera nuestra respuesta ante esta cuestión. Porque estamos hablando:

  • De un derecho.
  • De políticas, muy sencillas, pero que producen algo tan importante como la inclusión de un sector de nuestra sociedad que hoy se siente marginado.
  • De políticas que ayudan a que nuestros ciudadanos y ciudadanas mejoren su formación y su capacidad crítica.
  • Hablamos de igualdad de oportunidades y, por lo tanto, de uno de los principios básicos que debe de guiar, permanentemente, nuestra actividad.
  • De medidas que acercan la política y las instituciones a la ciudadanía, haciéndolas más cercanas, más accesibles y, por lo tanto, más transparentes. Que es algo que se nos está demandando constantemente, y a lo que hoy tenemos oportunidad de dar una respuesta en la buena dirección.
  • Y estamos hablando de claridad. De evitar puntos oscuros en las cuestiones públicas, que pueden afectar (como en el caso que antes citaba de las preferentes) a ciudadanos y ciudadanas que se sienten desprotegidos ante terceros.

Es decir, todo un compendio de poderosas razones para avalar una Proposición con un claro contenido ético de justicia social.

Eskerrik asko.

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