Una vez más hemos comprobado el gran desconocimiento que existe sobre el concepto de la Lectura Fácil, en este caso como herramienta de accesibilidad a la información en espacios culturales. En la jornada virtual organizada recientemente por Tecnalia, bajo el título “Friendly Museums: …Imagina un Museo amigable!”, se contó con la participación de responsables de gestión de algunos museos vascos.

Su exposición planteaba los retos a los que se enfrentan para mejorar algunos de sus procesos claves, como la educación al visitante, la gestión de los archivos, el conocimiento de sus clientes, etc.

En ese sentido, vía twitter, ya que la jornada se retransmitía en streaming, planteamos alguna pregunta sobre el uso de la lectura fácil dentro de la política de accesibilidad de museos, como por ejemplo el Guggenheim. Los participantes reconocieron no saber a qué se hacía referencia con el término.

En relación a la idea de abrir estos espacios a todo tipo de públicos, se hicieron muchas alusiones, como es habitual en este terreno, al gran desarrollo en la accesibilidad física y en la eliminación de barreras para personas con discapacidad. Las arquitectónicas, las relacionadas con dificultades visuales o auditivas, son siempre las más mencionadas, porque son el que fundamentalmente se ha trabajado.

Pero el gran reto hoy en día por cumplir es el de la accesibilidad informativa, el que permite a las personas con dificultades de tipo cognitivo, de lectura, de comprensión lectora o similares, participar de la información que estos espacios ofrecen. Desde el material escrito en guías, paneles explicativos o señalizaciones hasta la propia información de audio-guías o audiovisuales. La adaptación de estos contenidos a lectura fácil como forma de comunicar breve, sencilla y comprensible permite a personas con esas dificultades acceder en igualdad de condiciones al disfrute de la cultura y el conocimiento en las materias que un museo, por ejemplo, puede ofrecer a sus visitantes.

Una experiencia en este sentido es la del Enkarterri Museoa, con exposiciones inclusivas para personas con discapacidad intelectual, habiendo incorporado en algunas de sus muestras elementos en Lectura Fácil.

(En las imágenes de este  post pueden verse algunos ejemplos de justamente lo contrario: la inaccesibilidad en las exposiciones)

ejemplo-exposicion-historia

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